En Chile existe un monitoreo permanente a la industria inmobiliaria, por cuanto representa un sector relevante en el Producto Interno Bruto (PIB) nacional. Para el año 2026 se espera un alza entre un 18% y 19% en la venta de viviendas en comparación a 2025. Sin embargo, en el mercado de arriendo puede ser un poco más compleja la captura de datos, por cuanto depende mucho de la ubicación geográfica de la propiedad.
Las tasas hipotecarias actuales se han estabilizado en torno al 4%. Cuando éstas bajan, la decisión de comprar se vuelve más accesible; por ende, la alternativa de comprar es mucho más atractiva, pero cuando suben las tasas, arrendar suele ser financieramente más segura.
Se espera que este año las tasas fluctúen entre un 3,5% a un 4,5%. Esto refuerza la idea de que estamos en un momento mucho más favorable para comprar, a diferencia de años anteriores donde las tasas superaban esas cifras.
En ciudades como Santiago, Valparaíso y Concepción los dividendos hipotecarios y los arriendos muestran una brecha que puede cambiar y que depende mucho del tipo de vivienda y del nivel de oferta. Los arriendos han subido con mayor rapidez que los precios de venta de viviendas, lo que hace que en varios sectores el arriendo de una propiedad sea similar o incluso mayor que un dividendo hipotecario promedio, especialmente en departamentos de menores metros cuadrados.
Cuando se debe decidir si comprar o arrendar, existen múltiples factores que son determinantes, por ejemplo, los factores personales podemos decir que pesan más que el estado del mercado cuando decides entre comprar o arrendar en Chile. La estabilidad laboral, también juega un papel fundamental, si el empleo es estable y proyecta seguridad, la probabilidad de compra es mucho más factible.
Concepción tiene un mercado más estable, pero con presión de demanda en comunas como San Pedro de la Paz, Concepción centro y Chiguayante, sobre todo en lo relacionado a la venta de propiedades, sin embargo, por las características de estas comunas mal llamadas “dormitorio”, en el último tiempo ha existido un crecimiento en el arriendo de propiedades atraído por estudiantes y profesionales jóvenes, que antes de comprar deciden arrendar en comunas con ventajas de habitabilidad y tranquilidad.
Desde la inversión, hoy comprar una propiedad en Chile sigue siendo rentable. La evidencia muestra que la inversión inmobiliaria sigue siendo una alternativa muy segura y eficiente, pero con retornos más acotados y con la necesidad de realizar un análisis mucho más fino al momento de decidir.
En la actualidad y, sobre todo, después de la pandemia estamos conviviendo en un ambiente incierto y cambiante. La incertidumbre económica y los cambios regulatorios en Chile no escapan de ello, lo cual hace que la decisión entre comprar y arrendar dependa mucho más del perfil personal que del mercado mismo.
(Fuente: g5noticias.cl)